miércoles, 29 de marzo de 2017

Enzapatillado de un clarinete ruso

   Recientemente nos llegó un clarinete ruso, probablemente de la etapa soviética, ya que su propietaria lo compró de segunda mano en Moscú hace 23 años. Este clarinete necesitaba una puesta a punto completa, puesto que en todos esos años no había pasado ninguna revisión. Se cambiaron todas las zapatillas, se colocaron corchos y fieltros nuevos, se limpiaron las llaves, se hidrató al madera y finalmente se ajustó el mecanismo.

   Este clarinete no lleva grabado el nombre de ninguna marca de fabricantes. Tan solo se puede identificar mediante el número de serie. Pertenece al sistema Boëhm o sistema francés, que es el más extendido internacionalmente, aunque presenta tres pequeñas diferencias de diseño respecto a los clarinetes que habitualmente se utilizan aquí. Por ejemplo, como se aprecia en la siguiente imagen, las llaves 3 y 4 no se encuentran en el mismo eje:


   En la siguiente imagen también se puede observar otra diferencia en el escaso grosor de la llave puente que enlaza los cuerpos superior e inferior del clarinete:


   Por último se aprecia en este instrumento que las llaves 10 bis y 11 tienen ejes separados, a diferencia de la gran mayoría de clarinetes en los que ambas llaves tienen un mismo eje.


     Por último dejo estos tres apuntes sobre la historia del clarinete en Rusia:

    La lista de compositores rusos que escribieron música para clarinete a partir del siglo XIX es muy extensa: Tchaikovsky, Glinka, Prokofiev, Katchaturian, Rimsky-Korsakov, Stravinsky, etc.

    La primera fábrica de clarinetes en Rusia la estableció en San Petersburgo la compañía alemana Zimmermann en 1875. En 1905 abrieron otra fábrica en Moscú.

    Se considera al clarinetista y profesor Serguei Rozanov (1870-1937) como el fundador de la escuela moderna del clarinete ruso. 

jueves, 2 de marzo de 2017

Golpe en una flauta travesera

   Los mecanismos de los instrumentos de viento madera son muy delicados. Los cambios de temperatura, de humedad, el agua, etc., les afectan a veces de tal manera que dejan de funcionar normalmente. Pero sobre todo a este tipo de mecanismos le afectan enormemente los golpes, por pequeños que estos sean. Es el caso de una flauta travesera marca Oqan que pasó por el taller recientemente.

   La flauta llevo un golpe prácticamente imperceptible en la llave de las notas La y Si bemol. A simple vista era difícil de ver pero aquel mínimo accidente dio lugar a que dicho mecanismo no funcionase correctamente. La nota Si bemol se quedaba enganchada.

   El mecanismo de la flauta travesera tiene un aspecto que no presentan  los clarinetes y saxofones. Se trata de unos diminutos pasadores que sirven para que las distintas combinaciones de notas salgan perfectamente. Para solucionar el problema que presentaba esta llave había que sacar el eje central que está cruzado por esos pequeños pasadores, como se puede apreciar en la imagen.



      Una vez desmontado procedimos a la reparación de la llave para que el eje central volviese a funcionar con normalidad. Aunque este tipo de reparación es muy habitual, no es aconsejable que nadie sin experiencia en la mecánica se arriesgue a realizar esa operación en su instrumento, ya que se podría meter en un auténtico problema.

    Solucionado el problema volvimos a colocar cada pieza en su lugar y la flauta volvió a sonar sin ninguna dificultad. Con todo, como siempre aconsejamos que se tenga el máximo cuidado con los instrumentos para evitar esta clase decomplicaciones. Los instrumentos no son juguetes.


miércoles, 25 de enero de 2017

Clarinete de ebonita

   El clarinete sistema Clinton fue muy utilizado en el Reino Unido hasta la década de los 30, años en que el sistema Boëhm se acabó imponiendo. Fue diseñado por el británico George Arthur Clinton (1850-1913), clarinetista de la Chrystal Palace Orchestra y de la Sociedad Filarmónica, así como profesor de la Real Academia de Música. 

   Este clarinete, que llegó al taller para un reparación general (enzapatillado, corchos, limpieza, ajuste, etc.), pertenece a la marca británica Boosey & Company , que en 1930 se fusionó con Hawkes &Son, conociéndose a partir de entonces como Boosey & Hawkes.





 
   Este tipo de clarinetes está fabricados con ebonita y tienen las llaves niqueladas. La ebonita es un producto de la vulcanización de caucho puro con azufre. Este material estuvo de moda a principios del siglo XX para la fabricación de estos instrumentos, ya que es menos propensa que la madera a agrietarse o deformarse cuando se expone a cambios de humedad y temperatura. Sin embargo, sufre una descomposición severa cuando está expuesta durante largos períodos de tiempo a la acción de la luz, el aire y la humedad, perdiendo su color negro original. Hoy en día no se utiliza prácticamente para la fabricación de clarinetes.  
 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Felices fiestas

   Aquí os dejo este "Begin the beguine" interpretado por los hermanos Anderson para desearos que estéis pasando unas felices fiestas y tengáis un próspero 2017:


martes, 29 de noviembre de 2016

Reparación de abolladura en un saxofón alto

   Recientemente entró en el taller un saxofón alto que había sufrido un pequeño golpe, pero suficiente para que el instrumento no sonase en absoluto. Una de las llaves afectadas era la C5, con la cual se hace el Do sostenido con el dedo anular de la mano derecha. La zapatilla de esta llave no asentaba bien en la chimenea correspondiente puesto que el golpe había movido la cazoleta en la que se encuentra dicha zapatilla. Esto provocaba que fuese imposible hacer sonar ninguna nota del instrumento. Hubo, por tanto, que volver a resituar la cazoleta para que la zapatilla hiciese asiento correctamente. Este es un trabajo relativamente sencillo.

   Pero este saxofón presentaba otro golpe un poco más complicado en la zona donde comienza el codo. El pilar inferior que sostiene las llaves D# y C, correspondientes a las notas Re sostenido y Do, había sufrido un impacto que lo había hundido ligeramente. Lo suficiente para que el mecanismo no funcionase como debía y las zapatillas no tapasen bien.


   Para resolver el problema no quedaba otra solución que separar el tubo del codo y la campana, teniendo que desmontar para ello el conjunto de llaves que se accionan con el dedo meñique  de la mano izquierda, su correspondiente guardallaves y las ya mencionadas D# y C, Estas partes del saxofón van unidas por una serie de tornillos y son desmontables.


   Una vez separado se procedió a eliminar la abolladura que impedía el normal funcionamiento de ambas llaves. Posteriormente se volvió a unir ambas partes y a montar todo el mecanismo de llaves, quedando el saxofón de nuevo en perfectas condiciones para tocar.


viernes, 28 de octubre de 2016

Unos clarinetes poco usuales

   A veces nos encontramos con instrumentos musicales realmente sorprendentes por su escasez y su antigüedad. En las dos últimas semanas estuvieron aquí cuatro clarinetes muy especiales por su rareza. Los cuatro llegaron para una reparación general con enzapatillado completo, cambio de todos los corchos, ajuste, etc.



   Este es el primero de ellos y el menos original, A primera vista se trata de un clarinete sistema Böehm de lo más normal, pero tiene su singularidad, ya que aparte de su antigüedad pertenece a una marca poco corriente por aquí: Couesnon París. Además encierra en su mecanismo dos curiosidades: la primera de ellas la comporte con los siguientes tres clarinetes que veremos. Se trata del doble Do resonante que lleva en el cuerpo inferior y que vemos en esta imagen;




   La segunda, y la más original es la llave de apoyo que con la mano derecha sirve para hacer el La de la segunda línea del pentagrama. Esto último es algo muy extraño en la familia de los clarinetes:


   Otro de los clarinetes fue un Hawkes inglés de sistema Clinton. Este sistema es bastante parecido al Oehler alemán, pero tiene sus diferencias que hacen que su mecanismo sea más complejo. Por ejemplo, como podemos observar en la siguiente imagen, en este sistema los tres anillos del cuerpo inferior y dos del superior no existen. En su lugar tenemos cazoletas con sus correspondientes zapatillas.

  
  Por último tenemos un par de clarinetes hermanos, uno en La y el otro en Si bemol, ambos de sistema Oehler  y pertenecientes a la marca Buffet Crampon. Se trata de clarinetes con un sistema más sencillo que los que hemos visto anteriormente. En la siguiente imagen se puede observar que carecen de las tres anillas del cuerpo superior y de una en el cuerpo inferior.


    Por último añadir que estos dos clarinetes están fabricados con madera de palo de rosa, a diferencia de los dos anteriores que se fabricaron con madera de ébano.

martes, 27 de septiembre de 2016

Los golpes en los saxofones

   Un accidente con un instrumento musical le puede pasar a cualquiera por muy cuidadoso que sea. En ocasiones se debe a descuidos, pero a veces son golpes inevitables. Generalmente los instrumentos construidos de metal presentan las marcas de esos golpes de forma más manifiesta que aquellos otros construidos de madera, resina, etc. 

   Aparte de la familia de los instrumentos de viento metal, en los de viento madera también hay algunos construidos de metal prácticamente en su totalidad, como son las flautas traveseras y los saxofones. En estos últimos, por ejemplo, es muy habitual observar en numerosas ocasiones el borde de la campana doblado. Podríamos decir que es una de las señales clásicas de un golpe en un saxofón.

   Hace unos días llegó al taller un saxofón tenor que había caído al suelo. En este caso el instrumento no presentaba abolladuras, ni el borde de la campana doblado, ni ninguna señal significativa estéticamente. Era el mecanismo el que había quedado trastornado por el golpe, en concreto las llaves que se pulsan con el meñique de la mano izquierda (G#, B, Bb y C#). Estas llaves estaban hundidas y las cazoletas correspondientes no podían cerrarse, no pudiendo cumplir así su función.



   Aunque en las imágenes no se aprecia bien, las llaves estaban hundidas y completamente bloqueadas, por lo que las cazoletas  no cerraban. Pese a la visión dislocada del mecanismo y a que esto le pueda parecer el fin del instrumento al o a la saxofonista, el problema se puede solucionar sin demasiadas dificultades, corrigiendo el estado de las llaves para que vuelvan a cumplir su función sin ningún inconveniente. Al fin y al cabo este tipo de golpes forman parte también de los clásicos en la familia de los saxofones.