Las fugas de aire ocurren cuando hay algo en el saxofón, por ejemplo una zapatilla, que no cierra herméticamente. Los síntomas son pitidos, sonido distorsionado y, en general, una sensación de resistencia al emitir el sonido. Un buen indicio de que un saxofón tiene una fuga es al percibir, de repente, que no se pueden tocar suavemente las notas graves.
Las causas más comunes de las fugas de aire tienen que ver con el cierre de las zapatillas. Si una zapatilla se encuentra mínimamente deformada y no sella completamente el perímetro de la chimenea, se producirá una fuga. Ocurrirá lo mismo si lo que está deformado o desnivelado es el borde del perímetro de la chimenea. También es frecuente que no cierren las zapatillas de aquellas llaves que al cerrar, se encuentran combinadas con otras mediante corchos de apoyo o tornillos graduadores. Si se despega uno de estos corchos o se afloja uno de estos tornillos, las zapatillas de las llaves afectadas dejaran de cerrar correctamente.
Pero no siempre estas fugas tienen que ver con las zapatillas. A veces se deben a otros motivos. Uno de ellos es que el corcho del tudel se encuentre roto, agrietado o no tenga el grosor suficiente para ajustar la boquilla adecuadamente. Otras razones menos frecuentes de estas pérdidas de aire pueden ser una boquilla que se encuentre dañada; que la espiga del tudel o el receptor del tudel estén deformados; que el tornillo del receptor del tudel no cierre bien; o que no haya un encaje correcto entre la unión de la campana con el codo o del codo con el cuerpo. En algunas ocasiones esto último es debido a defectos de fabricación del instrumento.
Por último señalar que, generalmente, algunas de estas fugas se pueden detectar mediante el uso de una lámpara led o por el viejo procedimiento de usar una tira de papel de fumar, aunque hay casos en que la detección es más complicada. De cualquier modo, si notamos que de repente el saxofón deja de sonar como era habitual, será conveniente una revisión y puesta a punto del instrumento para volver a poder tocar sin complicaciones.